l carnitina parece que ayuda
La L-carnitina es una molécula imprescindible para quemar grasas, la cual es fabricada por tu propio cuerpo a partir del aminoácido lisina y la vitamina C (otro motivo para que no te falte esta vitamina), y también se encuentra en muchos alimentos, especialmente en la carne.
Las moléculas de L-carnitina tienen como misión ayudar a atravesar a los ácidos grasos de cadena larga la membrana mitocondrial con el fin de que se convierten en energía (esto se hace en las en las mitocondrias) en el interior de las células.
Principalmente la L-carnitina se vendía como medicamento para aquella personas con ciertas enfermedades cardíacas o hepáticas que tienen un déficit de esta molécula, pero las personas que están sanas no la necesitan puesto que ya tienen toda la que necesitan en su propio cuerpo.
¿Más L-carnitina supone más quema grasa?
Hasta hace poco todos los estudios serios habían dado negativo al intentar demostrar que añadiendo más l-carnitina íbamos a quemar más grasa. Ninguna de las pruebas realizadas con diversas dietas, somatotipos y/o tipos de ejercicio mostraba mejoría en la cantidad de L-carnitina presente en los músculos, así que la conclusión era que tomando L-Carnitina no se podrían aumentar sus niveles en personas sanas.
Pero seguramente te has quedado con el "hasta hace poco" del párrafo anterior, puesto que actualmente existe un estudio que ha encontrado un aumento del 21% de L-carnitina en los músculos de las personas que la tomaban. Eso quiere decir que esas personas quemaban más grasa y menos glucógeno muscular, tenían mejor rendimiento deportivo y menos fatiga. Vamos lo que siempre se ha buscado cuando se tomaba L-carnitina en suplemento.
Alimentos ricos en l-carnitina
Aquí algunitos...
Carne de res
La carne de ternera es una de las fuentes naturales de l-carnitina más ricas que puedes encontrar. Un filete de 100 gramos aporta sobre los 90 mg. Para limitar el consumo de grasas y colesterol debes elegir cortes magros que no superen los 95 mg de colesterol, 4,5 gr de grasa saturada y menos de 10 gr de grasa total en esos 85 de filete. Varios estudios recientes recomiendan no comer más de 100 gramos de carne roja por semana.
Incluso por encima en cuanto presencia tenemos la carne de venado. Bastante más compleja de encontrar.
Carne de cerdo baja en grasa
De promedio la carne de cerdo contiene 30 mg de carnitina por cada 100 gramos. Debes elegirla baja en grasa, y ajustarte a las mismas directrices que en la de ternera. Las mejores opciones son el solomillo, asado de solomillo, chuletas de lomo, de costilla o de centro. Es conveniente evitar la carne empanada o frita. Lo suyo es sustituirla por carne asada, a la parrilla, a la plancha o brasa.
La carne de cerdo se considera carne roja. Una dieta rica en carne roja aumenta el riesgo de cáncer y de enfermedades vasculares. Sólo deberíamos comer carne de cerdo ocasionalmente, y casi siempre evitar los productos de cerdo procesados como las salchichas o el jamón.
Pescado
Todos los pescados y mariscos contienen algo de carnitina. Pero el bacalao tiene la concentración más alta de todos ellos. Una porción de 100 gramos nos proporciona entre 11 y 13 mg. Si está dentro de nuestras posibilidades sería conveniente elegir algún producto cuyo tratamiento haya sido respetuoso y podamos considerarlo libre de contaminaciones. Las mujeres embarazadas, las que tienen planeado estarlo, o las que se encuentran en periodo de lactancia, deben limitar el consumo total de pescado a 350 gramos semanales.
El cangrejo, los boquerones y la lubina también son pescados con un porcentaje importante de carnitina en su composición.
Pechuga de pollo
La pechuga de pollo no sólo es alta en proteínas, baja en grasas y colesterol y una buena fuente de vitaminas y minerales. También contiene una importante cantidad de carnitina. Sobre los 8 mg por cada 100 gramos.
Tu mejor elección será pechuga sin piel, puedes quitársela antes de empezar a comer, y cocinada con una mínima cantidad de aceite vegetal poliinsaturado. Si estas preocupado por el consumo de sodio, intenta que tu pechuga no haya sido elaborada con demasiada sal. El pollo muy tratado puede contener hasta 400 mg de sal por cada 100 gramos.
Lácteos
Aquí nos encontramos otra interesante manera de proporcionarnos l-carnitina. De entre todas sus posibilidades la que más cantidad nos va a aportar es el queso de cabra, que se va a unos nada despreciables 13 miligramos por cada 100 gr. Aunque hay que decir que habitualmente se prepara con altas proporciones de grasa y quizá por eso su consumo no sea el más recomendado dentro de dietas de adelgazamiento.
La propia leche natural y el yogur también son fuente de l-carnitina y nos entregan sobre los 4 mg. Siempre en medidas de 100. El queso curado y la mantequilla se quedan en unos más discretos 1,7 mg.
Alimentos de origen vegetal
No estamos ante uno de los grupos alimenticios más sugestivos a la hora de buscar l-carnitina. Sin embargo su presencia también es señalable, y entre los manjares que la atesoran podemos mencionar a las almendras, la pasta, las zanahoria, el arroz y las berenjenas. Ninguna de ellas supera los 0,7 mg por cada 100 gramos.
Frutas
A la cola de esta lista se encuentran las frutas. No son el alimento ideal para buscar subir nuestros niveles de carnitina. Entre las que contienen una cantidad a considerar podemos nombrar a las cerezas, que se mueven sobre los 0,3 mg por cada 100 gramos. Manzanas, melocotones y peras en 0,1.



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